Transparencia y probidad

Transparencia y probidad

 

Patricio Orellana Vargas

La relación entre transparencia y probidad, ha adquirido relevancia mundial desde que el Banco Mundial y más tarde el BID han incorporado estos principios a su quehacer. Esta preocupación tiene un contenido claramente político, sólo surge una vez que el socialismo soviético se ha derrumbado, entonces llega la hora de que los organismos financieros internacionales empiezan a exigir probidad a los gobiernos que reciben sus préstamos. Parece que antes, la condición fundamental para otorgarlos era la lealtad del respectivo gobierno con la causa capitalista. 
La conclusión que podemos sacar es que estos principios,  siendo universales, como tales, tienen trascendencia en determinadas condiciones históricas. Algo parecido podemos decir  que ha ocurrido en el ámbito nacional. Durante la dictadura militar nadie habló de estos temas: probidad y transparencia no eran temas en el debate público, pues ni siquiera había debate público.

Una vez que terminó la dictadura empezaron a debatirse estos asuntos y se sugirió que la corrupción que surgía en el sector público se debía a la naturaleza misma de la democracia. Sin embargo, un examen superficial demostró que la corrupción se había transformado en una lacra social importante  por el ejercicio  de la dictadura, ya que ella sí que generaba inevitablemente la corrupción pues el poder absoluto se corrompe absolutamente, como sostenía Lord Acton. No existía la transparencia y  la constatación de este fenómeno sólo era posible en una democracia donde hubiera al menos libertad para denunciar esos hechos. En cambio, denunciarlos durante la dictadura significaba la muerte o desaparición de quien se atreviese.

Estas experiencias nos demuestran la estrecha relación entre transparencia y el fenómeno social de la probidad-corrupción.


Sólo con transparencia es posible saber si hay probidad o corrupción y las dimensiones de ambas. Las investigaciones históricas, judiciales y periodísticas nos han develado la corrupción masiva que existía en la dictadura. Si en una sociedad no hay prensa libre, justicia efectiva y acceso a la información, el secretismo y la opacidad social impedirán saber si hay corrupción o si en el sector público priman los principios de la ética pública. Socialmente estos fenómenos sólo existen si se pueden investigar, de otra manera podrán existir opiniones ideológicas sin fundamentos en los hechos.


 ¿Cuál es la situación actual de Chile?

Paradojalmente hay constancia de que Chile es un país probo, así lo indican las instituciones y las investigaciones comparativas que se realizan. Naturalmente que la probidad pública no es absoluta, se reconoce que hay casos de corrupción pero en el marco de la calificación global son excepciones. Una institución de gran prestigio como Transparencia Internacional  califica a Chile con una nota de 7,3 en una escala de 0 a 10 y lo ubica en el puesto Nº 21 entre más de 150 países siendo el más probo de América Latina y El Caribe.

Sin duda que esto debe enorgullecernos, pero a continuación viene lo contradictorio. La Open Society y la Corporación Participa evaluaron a 10 países en transparencia y Chile es el peor evaluado, es el país donde hay menos transparencia.

¿Cómo es posible saber que Chile es probo, como sostiene Transparency International y que se acepta como verdad indiscutible, si no hay transparencia o si ésta es casi inexistente? Desde un punto de vista científico, si no podemos “ver” un fenómeno social ¿Cómo podremos concluir que éste es… probo o corrupto? Si el microscopio o el telescopio con el que observamos los fenómenos del universo tienen sus lentes opacos ¿Cómo podríamos conocer esas realidades?

Con ello queremos concluir sosteniendo que sin transparencia no podemos decidir si el país y su sector público son probos o corruptos.

Si Transparencia Internacional sostiene que ellos no califican a los países, pues se trata de un  índice de “percepción”, están sosteniendo que Chile no es ni probo ni corrupto y que solo a un nivel precientífico se puede presentar opiniones y no verdades.

Sin embargo, la falta de transparencia, es totalmente favorable a la corrupción y se puede presumir que los corruptos estarán muy interesados que exista esta cortina opaca que impide que se sepa que hay corrupción, porque si hubiera probidad ¿A quien le interesaría ocultarla?

Pero también debemos recordar que la falta de transparencia – la opacidad- puede ser un fenómeno que existe sin esa deliberada intención de ocultar. Creemos que en Chile se combinan las dos condiciones, por una parte hay una deliberada acción de ocultar los hechos para impedir que se conozcan y existen factores estructurales y tradicionales que han desarrollado una sólida cultura del secretismo administrativo. Los factores estructurales esenciales que lo favorecen en Chile son dos: el legalismo, preocupado casi exclusivamente de las formalidades y no del fondo del problema (los tribunales de justicia) y la organización burocrática, caracterizada por la Contraloría General de la República. Nuestro sector público está organizado burocráticamente y en este sistema de dominación, su centro es la jerarquía y el jerarca basa su poder en el monopolio de la información. Allí están las causales de la falta de transparencia. A pesar de estas condiciones de opacidad, en democracia siempre hay investigadores, especialmente periodistas y políticos que rompen algunos de estos velos con tremendas dificultades, en dictadura eso es imposible.

Pero si la  transparencia no existe, es imposible saber si hay probidad o corrupción. Esa es la paradoja del caso chileno pues se sostiene que hay probidad sin haber transparencia.

En consecuencia, creemos que la transparencia es condición para que sepamos si hay probidad o corrupción. Sólo sabiendo si existe el fenómeno positivo o negativo y su calidad y naturaleza es que podremos enfrentarlo.

 

Santiago, julio de 2006

One thought on “Transparencia y probidad

  1. Señores:

    Regrese hace 10 años a chile, durante este tiempo han ocurrido varios casos que me han afectado, originados por los errores de empresas constituidas, para estafar y que en la mayoria de los casos son un atentatorio, a la probidad y la transparencia, me gustaria que me permitan enseñarles caso a caso, como se estafa a las empresas menores, por las empresas contratadas por mandantes del estado de chile.

    espero respuesta,

    atentamente,

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *