El iluminismo administrativo

Tendencias en Administración

 

EL ILUMINISMO ADMINISTRATIVO

Patricio Orellana Vargas

Introducción

La gran corporación norteamericana Du Pont utiliza nuevas técnicas para la innovación. Entre ellas está la de considerar el sueño como fuente de ideas y soluciones a problemas técnicos y administrativos. Para ello, en sus programas de capacitación del personal se incluyen materias para analizar e interpretar sueños. Y esta orientación ha producido excelentes resultados.

Durante la Guerra del Golfo, la Du Pont tenía un contrato para producir chalecos anti-balas. Una de las grandes máquinas que intervenía en este proceso productivo tenía frecuentes fallas y largas detenciones. Cada minuto de paralización de esta máquina generaba una pérdida de 700 dólares, un día de detención significaba más de un millón de dólares en pérdidas. Los ingenieros y técnicos no podían encontrar las causas de estas fallas a pesar de sus esfuerzos.

El capataz a cargo de la máquina tampoco era capaz de establecer la naturaleza de la falla y esta situación era su constante preocupación. Una noche tuvo un extraño sueño: estaba metido dentro de un aparato y recorría el interior de tubos, mangueras y resortes, al despertar en medio de este sueño, y de acuerdo al adiestramiento seguido en los cursos sobre sueños, se apresuró a escribir, en un bloc de papel que dejaba en su velador todas las noches, los conceptos centrales del sueño: mangueras y resortes. A la mañana siguiente revisó sus notas y reconstruyó el sueño. Cuando llegó a su trabajo recordó que en el interior de la máquina había mangueras. A pesar de que no tenía certeza de la relación entre el sueño y la máquina, decidió desarmarla y acceder a la parte donde estaban las mangueras, allí descubrió que estas no funcionaban adecuadamente y que se rompían. Inmediatamente consideró que la solución era colocar resortes dentro de las mangueras. Rápidamente lo hizo, y desde entonces la máquina operó con rigurosa exactitud y continuidad.

El sueño del capataz había ahorrado millones de dólares a la Du Pont.

Este caso no está presentado en un texto de administración, es un caso presentado en uno de los programas de televisión sobre Administración, los cuales son muy populares en Estados Unidos.

El sueño, la intuición, los sentimientos, la imaginación y otros fenómeos de naturaleza psicológica y hasta para-normal se están incorporando, al análisis administrativo, así como elementos provenientes de la filosofía, la lingüística, la religión y hasta la etnografía, estos son los rasgos que muestra el cambio que está experimentando la Administración en la posmodernidad.

La ciencia en la posmodernidad.
El principal rasgo diferenciador de la posmodernidad con respecto de la modernidad es la desvalorización y postergación del método científico y de la racionalidad. La posmodernidad trae una carga anticientífica manifiesta, de allí la valoración del romanticismo y del irracionalismo, de Nietzche, Heidegger y Wittgenstein.(Roa)

En efecto, el método cartesiano es observado como incapaz de generar un pensamiento verdadero y el método científico es relativizado o su validez se define entre determinados paradigmas inestables. Thomas Kuhn con su tesis de que el conocimiento es válido mientras permanecen vigentes los paradigmas que lo limitan, ha fundamentado el relativismo científico.

Tom Peters, representante destacado del iluminismo administrativo, ha establecido claramente su adhesión al posmodernismo al sostener: “El modelo de red es difícil de aprehender, atrapados como estamos en los modos de pensamiento cartesiano, lineal, y tradicional: para algunos, sin embargo, la falta de linealidad es como la respiración.” (Peters).

Sin embargo, los avances logrados en física y en biología son los que efectivamente han derribado los paradigmas vigentes. La física cuántica, la teoría de las ondas y los rayos, las explicaciones de un universo finito y sus hoyos negros, al mismo tiempo que la biología genética, abren nuevos estadios del conocimiento y destruyen los anteriores. Fritjof Capra, físico destacado, señala que el mundo cuántico pone el mundo al revés. Tom Peters, inspirándose en Capra sostiene que :”la concepción del mundo como una red interconectada de relaciones es uno de los principales temas que se repite en la física moderna. El otro tema es la comprensión de que la red cósmica es intrínsecamente dinámica.” (Peters).

Estas crisis científicas no se limitan a las ciencias de vanguardia, afectan a todo el andamiaje científico y en especial a las ciencias sociales. En Economía, donde florecieron diversas escuelas de pensamiento en los últimos dos siglos, ahora campea sólo una tendencia demoledora: el neo liberalismo, que se alza como “la ciencia económica”. Los resultados de este neoliberalismo, espectaculares en muchos casos, y el derrumbe de sus antagonismos como el marxismo y el estructuralismo, han dejado el campo libre a una sola escuela de pensamiento económico. Ya no quedan rastros del pluralismo científico que caracterizó a la Economía, ha sido demolido por el relativismo y éste, paradojalmente, condujo a la construcción del dogma neo liberal. Para otros, dentro del esquema de Kuhn, lo que ha ocurrido es un cambio de paradigmas, resultado de un cambio en la realidad social. Sin embargo, en última instancia, el concepto de revolución científica de Kuhn es una explicación del relativismo del pensamiento científico y por lo tanto una anticipación a los valores de la posmodernidad.(Kuhn)

Percepciones de la postmodernidad.
La percepción de una postmodernidad como la superación de la industrialización mediante los cambios producidos en la tecnosfera, la infosfera y la sociosfera nos anuncian un devenir en el que los servicios desplazan la producción manufacturera como base del desarrollo económico, la indusrealidad ya no está vigente y es la época de nuevas síntesis con nociones distintas de espacio y tiempo. El entorno inteligente empieza a rodear al ser humano, modificando la constitución de la familia, cambiando radicalmente a la empresa, con una indusrealidad que transformará al hogar, de manera que ya no sólo estará vinculado al consumo sino que será diversificado con facetes productivas importantes. La diversidad y la desmasificación son los rasgos del futuro según Toffler.(Toffler)

Otro autor que estudia el futuro es Sakaiya (Sakaiya) , cuyo concepto del hombre es el de un animal astuto que ha logrado sobrevivir mediante el uso del cerebro.

Para Sakaiya, la sociedad industrial en que vivimos está en su cénit y en su agonía. En primer lugar rechaza la idea de que trata de una nueva fase de lo conocido, se trata de un paradigma completamente nuevo. La “sociedad tecnológica avanzada” como fase de la sociedad industrial o la sociedad postindustrial sólo se basan en perspectivas parciales de especialistas incapaces de tener una visión macrocósmica. El cénit de la sociedad industrial es la cultura petrolera de la postguerra. El supuesto de toda esta etapa de la humanidad es la abundancia ilimitada de recursos y la utilización de ellos sin límite.

La nueva cultura estimula la mediana empresa, el producto diferenciado y en pequeña cantidad.

Ahora, “el saber es el bien que existe en mayor abundancia” para Sakaiya. Saber incluye conocimiento e información.

El valor del saber es ahora un componente importante de la manufacturación de un bien. No sólo en la industria de la educación y la información.

Los cambios que se avecinan tienen que ver con la tecnología pero también con la organización. Adam Smith demostró que la división del trabajo había sido un factor esencial en la revolución industrial. Ya hay ideologías en desarrollo que rechazan el desarrollo ilimitado, el convencimiento de que el medio ambiente es frágil está empezando a reconocerse, pero simultáneamente hay un proceso de crecimiento demográfico, desertificación, desforestación y agotamiento del petróleo. Las fuentes alternativas son muy caras.

La sociedad de la información es ya un hecho, lo que significa abundancia de saber, a la vez que escasez de cosas materiales. El “valor conocimiento” pesará cada vez más y la subjetividad social determinará el ethos de los grupos, se preferirá la calidad a la cantidad.

Apenas el 10% de los trabajadores en Japón y Estados Unidos están en la industria manufacturera, el empleo masivo se genera ahora en la “industria terciaria”.

En la sociedad del conocimiento de Sakaiya, la separación entre trabajo y medios de producción, que para Marx fue una contradicción esencial, se superará en esta sociedad del futuro. El valor-trabajo, como teoría y como realidad será reemplazado por el valor-conocimiento. Las instalaciones y equipos son menos importantes ahora. La fábrica gigantesca ya no es el centro de la economía. Quienes crean valor-conocimiento son a la vez propietarios y trabajadores.

En este marco de cambios y de ingreso a un nuevo nivel en la historia de la humanidad, el rol de la empresa, del Estado y de las técnicas y ciencias aplicables a ese ámbito específico también cambian radicalmente.

¿El fin de la ciencia de la Administración Pública?
Políticamente y en términos de eficiencia y resultados esto ha significado la supremacía irresistible de lo privado sobre lo público. Lo público debe ser lo residual, lo subsidiario -como se le denomina- es lo que le corresponde al Estado(World Business Academy) . Y para lograr la eficiencia en ese residuo hay que emplear la Administración de Empresas. Estos son hechos, aunque tengan fundamentos ideológicos.

Esta tendencia predomina casi absolutamente en el mundo académico y político. La posición extrema es la de la World Business Academy, ya mencionada, que sostiene la tesis de que la crisis actual del reconocimiento de la fragilidad del medio ambiente y de la acción destructora de la empresa, será superada por la incorporación de valores al quehacer de la empresa y ella -por su increible vitalidad y dinamismo- superará este proceso destructivo. Desde nuestra perspectiva esto es una ingenua utopía para liberar de responsabilidad a la empresa por el daño realizado y para legetimar su acción a futuro. Nuestro convencimiento es que esta es la crisis que remontará la actitud anti-estatal predominante y deberá reconocer, que la única posibilidad de preservar el entorno (que puede ser definido, en este caso como bien común) sólo lo puede realizar el Estado. De manera que el anti estatismo y la desregulación propiciada por la empresa privada sólo traerá mayor y más rápida destrucción del medio ambiente. La reacción esperada es la de legitimar la acción del Estado y justificar su crecimiento en atribuciones para impedir este desastre total.

En las ciencias de la Administración, el predominio ideológico anti estatista se ha manifestado en otros fenómenos, pero que conducen a situaciones similares. En primer lugar, la ciencia de la Administración Pública ha desaparecido casi totalmente. En Estados Unidos, donde esta disciplina floreció hace 30 años, la ciencia de la Administración es una sola: la administración de empresas y los autores más divulgados, recomiendan que el sector público (o gobierno como lo llaman en Estados Unidos) supere sus limitaciones apoyándose en la Administración de Empresas (Osborne y Gaebler) .

Parece que ha llegado la hora de hacer un réquiem por la ciencia de la Administración Pública, que hoy descansa en paz, olvidada en los anaqueles donde quedaron los libros publicados hace 20 o 30 años. Allí están los Simon, Jiménez, Muñoz Amato, Bascuñán, Waldo, Smithburg, Thompson y otros muchos. Sólo algunos de ellos permanecen en el ámbito académico porque han sido capaces de abandonar sus áreas y entrar de lleno en el campo de la Administración general.

En el campo de la Administración Pública ha habido una liquidación apresurada de sus principios y logros. El éxito de la Administración de Empresas ha sido abrumador y en la práctica, las únicas técnicas que han resultado efectivas para enfrentar los problemas de la Administración Pública son las desarrolladas por la mentada Administración de empresas.

Una conclusión, cada vez más notoria y clara, es que la ciencia de la Administración Pública se ha debilitado hasta casi desaparecer y que, como un efecto boomerang, tampoco existe la ciencia de la Administración de empresas. Lo que realmente queda es la Ciencia de la Administración, que no es sino la antigua Administración de Empresas con una visión de que los límites entre lo privado y lo público, en este ámbito del estudio, son cada vez mas borrosos.

El cambio en la Administración de Empresas.

Otro hecho relevante, que caracteriza la ciencia de la Administración de nuestra época, es el paulatino abandono del racionalismo y del método científico. Este proceso no sólo es resultado de las olas de la posmodernidad que inundan el terreno seco de lo que fue la modernidad.

Sin duda allí está la raíz de fondo, pero su expresión histórica es más compleja.

La Administración ha tenido un espacio preferencial de desarrollo: los Estados Unidos de América. Ha habido aportes europeos y hasta empiezan a aparecer aportes japoneses, pero lo principal y lo de más envergadura se desarrolló en Estados Unidos, especialmente en las últimas décadas.

En estas décadas, el florecimiento del pensamiento administrativo norteamericano ha sido espectacular y variado. A partir de Peter Drucker, que centraliza su atención en la innovación y lo lleva al análisis casuístico, sin pretender generalizar, ni menos formular leyes, los autores americanos han construido un abanico de interpretaciones, recetas y teorías administrativas de diverso nivel.

Un “gurú” de esta tendencia es, sin duda, Tom Peters, que pasa sucesivamente de la búsqueda de la excelencia, a la gerencia liberadora, hasta llegar a la administración del caos (no como intento de dirigir el caos, sino como reconocimiento de la supremacía del caos en el orden posmoderno).

El ataque japonés.

Los valores de la posmodernidad están impresos en estos autores, pero sus variados enfoques tienen también otra explicación. El mundo de éxito y tranquilidad de las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial terminó abruptamente. Algunas de las expresiones de la crisis americana dicen directa relación con el fracaso que ha tenido con la competencia japonesa. Recientemente, en las negociaciones emprendidas por Clinton para superar el déficit comercial con Japón, se estableció que Japón debería abrir las puertas de su economía a los productos americanos y se reconoció que sólo en repuestos de automóvil, el desequilibrio que debía superarse, a través de la apertura japonesa, era de US$9.000 millones de dólares; por su parte la KODAK reclama que la FUJI conspira con los funcionarios públicos japoneses para impedir la entrada de sus productos a Japón (BUSINESS WEEK:17-07-95) . La reina del mundo de los negocios, la empresa norteamericana, empezó a ser batida por la empresa japonesa- la que después fue imitada por las empresas de todo el sudeste asiático. Actualmente, de las 10 mayores corporaciones del mundo, en atención a sus ventas, seis son japonesas y de ellas 5 ocupan los cinco primeros lugares.(BUSINESS WEEK:10-07-95)

Lo paradojal de toda la lucha americana-japonesa es que el extraordinario avance japonés, tuvo un detonador americano. En efecto, el despegue competitivo japonés sólo se logró cuando W. E. Deming llevó a Japón los conceptos de calidad total. Allí encontró tan buena acogida que la TQM (Total Quality Management), de origen americano, ha sido re-exportada por Japón, país que ya tiene sus propios gurúes en la especialidad, como el profesor Ishikawa, creador del llamado diagrama de Ishikawa. (Ishikawa)

La crítica y crisis de la empresa norteamericana, recibió otros aportes: la empresa europea, especialmente la alemana, también lograba desplazarla y la empresa norteamericana debía competir tanto con el oriente como con el occidente.

Los empresarios japoneses son capaces de exclamar: “Sí, nosotros vamos a ganar y ustedes van a perder, porque ustedes no son capaces de sacar de su mente un obsoleto Taylorismo que nosotros los japoneses nunca hemos tenido.”(Matsushita))

El desafío administrativo.

En estas condiciones el pensamiento administrativo americano se vio enfrentado al más serio desafío de su historia. La expresión de su reacción tiene ribetes de locura y desesperación, aunque al mismo tiempo abre fronteras a la Administración. Surgen las más dispares tendencias y casi cada autor se ve en la obligación de buscar una salida original. Este caos teórico es el que denominamos iluminismo administrativo, porque son como luces que surgen en el oscuro cielo corporativo norteamericano, algunas con mucho brillo, pero de corta duración, mientras que otras -las excepciones- logran permanecer y alumbrar efectivamente las sombras de la empresa norteamericana y por extensión, la empresa occidental tradicional.

La más interesante y fructífera reacción – y la que efectivamente hace aportes fundamentales- es la que cuestiona y critica las formas tradicionales de organización:

La división del trabajo y la especialización, bases de la empresa de la revolución industrial, que permitió a Adam Smith construir el tipo ideal (como arquetipo abstracto) de la empresa moderna, están siendo demolidas por la reingeniería desarrollada por Hammer y Champy en el campo de la Administración y que desde otra perspectiva se encuentra en la reflexiones de Toffler y Saikaya, ya citados.Los enfoques de Smith y Hammer y Champy, sin embargo, están dentro de la tradición científica de la modernidad.

La organización burocrática, modelo ideal construido por Max Weber, como abstracción y síntesis de la realidad organizativa y de efectivos resultados eficientistas, empieza a ser cuestionada- por primera vez- por las tendencias americanas que propician el aplanamiento, la desjerarquización, la empresa de redes, la empresa de un día o la empresa de equipos de trabajo.

Pero la expresión más clara del iluminismo administrativo americano -y a veces europeo- es el conglomerado de autores que acuden a buscar tablas de salvación para la empresa en las más extrañas fuentes: el sentimiento, la intuición, la religión, las filosofías orientales y el psicologismo y los sueños.

Un refugio para el pensamiento iluminista administrativo es la World Bussiness Academy, ya mencionada. Una verdadera antología del pensamiento iluminista se encuentra en la publicación de la WBA The new paradigm in business. Emerging strategies for lidership and organizational change.(World Business Academy).)

Algunas de estas expresiones se manifiestan en el surgimiento de los “gurúes” administrativos, entre ellos se destaca el éxito de “Mr. Learn Organization”, Peter Senge, autor de libros de administración y asesor de grandes corporaciones, que se inspira en la filosofía Zen y que realiza capacitaciones a los empresarios y administradores con juegos tales como “el container”, “la escalera” y otros que implican el uso de la vieja catarsis griega, además de iniciar a los empresarios en estas filosofías orientales.

Tom Peters es la expresión más popular y conocida del iluminismo americano. En su obra fundamental Peters señala : “Lo que ahora me propongo en este capítulo final de mercados e innovación es confundirlo en lugar de ayudarlo a buscar la solución. Según creo, en tiempos tan turbulentos como éstos, nadie que no esté absolutamente confundido tendrá posibilidad de triunfar”(Peters:799) . Y agrega más adelante: “Si no se enloquece, no tiene suerte. Fíjese en esto, comprender es imposible (uno sólo controla cuando se descontrola , recuérdelo). Es decir el momento de las respuestas mesuradas ya pasó. Y punto.”(Peters:801).

Otra idea iluminista de Peters es la siguiente: “Si cree que Ud. le debe mucho a la suerte, y que ésta a su vez le debe mucho a ponerse en el camino de las oportunidades inesperadas no tiene porque desesperar. Hay estrategias que pueden conseguir por lo menos un poco de enloquecimiento en la vida y a partir de allí, tal vez, tener buena suerte (Por el contrario si cree que los planes ordenados y los madrugones son la respuesta, entonces no se quede en la cama después de salir el sol y póngase a hacer planes)”(Peters: 779). La posición extrema de Peters es la del caos, inspirado en autores como James Gleik, quien ha incursionado de manera muy interesante en esta veta.

En el límite de este iluminismo está Niccola Phillips (Phillips) , quien insiste en la futurología como forma de enfrentar el futuro desconocido de la empresa. También preconiza el “razonamiento intuitivo”, concepto que incorpora los dos elementos antagónicos en uno: la razón y la intuición. Para sostenerlo, argumenta que : “Una gran parte de lo que suele llamarse intuición es el resultado de años de experiencia y de un profundo conocimiento de un tema… hay técnicas que pueden utilizarse para agudizar el razonamiento intuitivo.” Apoyándose en Carl Jung, quien dice: “este término (intuición) no denota algo contrario a la razón, sino algo fuera del campo de la razón”.(Idem:73)

Niccola Phillips concluye así que hay un tipo especial de razonamiento: el razonamiento intuitivo, que es practicado, entre otros, por pueblos primitivos o por genios como Mozart o Steve Jobs (fundador de la APPLE Computers). La metodología consiste en sintetizar fragmentos cuando hay pocos elementos o pocos hechos o poco tiempo o no hay precedentes y cuando hay opciones equivalentes. En el mundo de los negocios la intuición es muy importante en casos de incertidumbre.(Idem:59)

Hay tres estados en este proceso, conforme a Greham Welles, a quien sigue Phillips: incubación, iluminación y verificación. La iluminación es definida como un estado de conciencia muy elevado. La autora pasa del razonamiento intuitivo al pensamiento creativo, como una continuidad, sosteniendo “que todo el mundo es capaz de buenas ideas”, lo que a continuación se desmerece al agregar: “La mayoría no tendremos nunca grandes ideas imaginativas” , según H. R. Gerard. (Idem:73).

Para llegar a estos estados de iluminación, Niccola Phillips propicia nuevos métodos para desarrollar equipos y personas en seminarios, los que deberían realizarse en lugares especiales, como por ejemplo, islas desiertas.

También los japoneses contribuyen a este iluminismo y empresarios exitosos como Kazuo Inamori encuentran en la filosofía Tao su inspiración administrativa.(Inamori)(Heider)

El iluminismo administrativo en Chile.

En Chile también se han producido reflejos del iluminismo administrativo. En gran medida, los Chicago Boys que administraron el sistema financiero y bancario chileno fueron una expresión de estas orientaciones. El derrumbe del sistema bancario los sepultó y les quitó una tribuna válida.

Sin embargo, ha resurgido en forma más refinada y con orientaciones muy distintas. Benjamín Chacana, por ejemplo, encuentra que una fuente coincidente con las teorías de la calidad total es el pensamiento de la poetisa Gabriela Mistral y encuentra en ella inspiración para considerar que la Calidad Total, además de ser una técnica administrativa, es una filosofía de la vida. Chacana encuentra en “El placer de servir” y en los “Pensamientos Pedagógicos” de Gabriela Mistral, una gran correspondencia con los 14 puntos gerenciales propuestos por Edwards Deming, el padre de la Calidad Total. Chacana llega a sostener: “Siempre nos llamará la atención sobre si el origen de esto es realmente japonés o si no hubiera existido Ishikawa, Deming o Juran, la calidad tendría otra etiqueta”… “…la respuesta la encontré leyendo a una chilena de hace muchos años que sin ser técnica ni haber obtenido un MBA en Harvard, ni ser japonesa o americana, me guió a encontrar esta reflexión.”(Chacana).

Otro representante del iluminismo criollo es, sin duda, Carlos Vignolo, quien se apoya en la ontología lingüística y en la teoría desarrollada por Fernando Flores para fundar un posmodernismo que derrumbe el método científico y sus logros. Sus participaciones en seminarios de alto nivel con el uso de un vocabulario rudo y su adhesión a Tom Peters y otros iluministas, lo configuran como el típico iluminista criollo.

Su coincidencia con esta posición queda de manifiesto en uno de su trabajos . En él Vignolo sostiene: “El modelo racionalista y la aproximación neo clásica al fenómeno de las organizaciones ya no basta para entender y diseñar organizaciones capaces de sobrevivir y desarrollarse en el siglo XXI”, al que agrega inmediatamente: “Aún más el modelo cartesiano mente-cuerpo, objeto-sujeto, se transforma en un serio impedimento para generar interpretaciones coherentes y poderosas para observar y diseñar la acción humana en organizaciones”. Continuando en esta línea, agrega: “El modelo racionalista es incapaz de lidiar con la complejidad creciente del factor humano dentro de las organizaciones”. “Ya no es posible lidiar con la complejidad creciente del mundo con un enfoque organizacional centrado en estructuras, reglas y procedimientos.” Concluyendo su argumentación dice: “Un atentado central del new thinking debe ser el abandono de las verdades científicas”. (Vignolo)

Conclusiones.

El doble embate de la invasión de la posmodernidad y el éxito japonés ha arrinconado a la economía americana y a su expresión organizativa: la empresa de negocios.

Algunas disciplinas que alcanzaron cierto auge en el campo de las ciencias sociales durante la modernidad tienden a desaparecer, como es el caso de la llamada ciencia de la Administración Pública. En la posmodernidad, tanto la ciencia de la Administración Pública como la ciencia de la Administración de Empresas, han sido englobadas en una sola disciplina: la Ciencia de la Administración, en la cual ha primado la orientación de la empresa de negocios. Cada vez hay más consenso que la Ciencia de la Administración es una sola y que con pequeñas variantes se puede aplicar, tanto en el sector público como en el privado.

La crisis de la economía americana se ha manifestado también en una crítica a la empresa americana y de allí han surgido otras opciones: las variadas luces del iluminismo administrativo, que abandona el método científico y critica la estructura y funciones de la empresa moderna, presentan otras opciones. Probablemente muchas de estas opciones son luces fatuas, pero otras abren nuevas brechas para el desarrollo de la Administración. Sin embargo, es evidentemente que en el campo de la Ciencia de la Administración empiezan a ser desplazado los métodos científicos y el racionalismo, aunque muchos autores se han quedado en el modernismo y no parecen tener intenciones de dejar el método científico.

América Latina y Chile, que navegan entre la modernidad y la posmodernidad, aunque algunos sostengan que aún no llega a ninguna de ellas y que está en el “Macondo mágico”(Brunner), tiene destacados iluministas en el ámbito administrativo. Sin embargo, el método científico y el modernismo sigue teniendo adherentes importantes en el campo de la Administración y el posmodernismo no es, todavía, el triunfador total.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Brunner, José Joaquín, Entonces ¿Existe o no la modernidad en América Latina?, Santiago, FLACSO,1992

BUSINESS WEEK, 10 y 17 de julio de 1995.

Chacana, Benjamin, Calidad total. Perspectiva y desarrollo del método Newbrain en Chile, Anticipación visionaria de Gabriela Mistral., Santiago, Editorial New Brain, 1993

Heider, John, El tao de los líderes, Buenos Aires, Nuevo Extremo, 1990

Inamori, Kazuo, A passion for succes,New York, McGraw Hill, 1994

Ishikawa, Kaoru, ¿Qué es el control de calidad? La modalidad japonesa, Bogotá, Editorial Norma, 1993

Kuhn,Thomas S, La estructura de las revoluciones científicas, Santiago, Fondo de Cultura Económica, 1993.

Matsushita, Kasosuke, The secret is shared, en MANUFACTURING ENGINEERING, vOL 100. nº 2, Febrero de 1998.

Osborne, David y Ted Gaebler, La reinvención del gobierno. La influencia del espíritúi empresarial, Barcelona, PAIDOS, Primera edición, 1994.

Peters,Tom, Liberation Management, gerencia liberadora, Buenos Aires, Atlántida, 1993.

Phillips, Nicola, Nuevas técnicas de gestión, Barcelona, FOLIO, 1994

Roa,Armando, Modernidad y posmodernidad, coincidencias y diferencias fundamentales. Santiago, Andrés Bello, 1995.

Sakaiya, Taichi, Historia del futuro, la sociedad del conocimiento, Santiago, Editorial Andrés Bello, segunda edición, 1995.

Toffler, Alvin, La tercera ola, Barcelona, Plaza y Janés Editores S.A., novena edición, 1993.

Vignolo, Carlos, Gestión pública en la era de la gestión, modernización para la post modernidad, Santiago, Departamento de Ingeniería Industrial, Universidad de Chile,

World Bussiness Academy, The new paradigm in business. Emerging strategies for lidership and organizational change, editado por Michel Ray y Alan Rinzler, New York, G. P. Putnam”s Sons, 1993.

Nota final Este pequeño trabajo lo escribí en octubre de 1995 y desde entonces ha sido sometido a la consideración de diversos especialistas, algunos de los cuales lo han rechazado totalmente, mientras que otros, lo han aprobado y varios de ellos me han sugerido correcciones o modificaciones. Especial aporte me han hecho Carlos Ramírez Guerra, Reinhard Friedmann, Héctor Aguilera, Nuria Cunill, Mimí Ganderats y Omer Robles. En cualquier caso, el texto es de mi esclusiva responsabilidad y no compromete a los especialistas mencionados. Fue publicado el la REVISTA CHILENA DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA nº 12.

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