Ética Pública – CAP 1. Introducción.

APUNTES DE ÉTICA PÚBLICA

UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE
Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas.

APUNTES DE ÉTICA   PÚBLICA
(segunda edición revisada)

Patricio Orellana Vargas.

Dedicatoria:
A un ex alumno de esta cátedra que
denunció la corrupción..

A los alumnos que sepan que estos apuntes
son críticos y de denuncia porque necesitamos
profesionales críticos  y denunciantes.

Santiago, 2002

UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE
Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas.

APUNTES DE ÉTICA   PÚBLICA
Patricio Orellana Vargas

ÍNDICE

CAPÍTULO I.  “INTRODUCCIÓN” 5
1.1 La época del conocimiento. El capital intelectual. 6
1.2 El cambio de paradigma. El aporte de las ciencias pesadas. 13
1.3 El conocimiento: el sujeto. 18
1.4 El conocimiento: el objeto. 20
1.5 La estructura social. 24
1.6 Las personas del sector público. 26
CAPÍTULO II. “LA ÉTICA PÚBLICA” 29
2. LA ÉTICA 29
Programa del curso. 29
2.1 Ética y Moral. 30
2.11 La importancia práctica de la ética. 34
2.2 Ética Pública. 34
2.21 Ética y legalidad. Ética y religión. 38
2.22 Ética autonómica y heterónomica. 39
2.3 Legalidad y Legitimidad. El caso de sector privado. 39
2.4 La Ética Pública , los paradigmas griegos. 41
2.41 Oriente y occidente: todos somos griegos. 43
2.42 El aporte de los presocráticos. 46
2.43 La Ética en la polis: Sócrates. 57
2.44 La Ética en Platón y en sus reformas. 62
2.45 Una concepción global: Aristóteles. 67
2.46 El derrumbe de la polis y su remplazo por el imperio. 72
2.47 Socráticos menores y helenistas. 72
2.5 La Ética cristiana. 77
2.51 La Patrística y San Agustín. 79
2.52 La Escolástica y Santo Tomás. 79
2.6 El formalismo. 81
2.7 El utilitarismo y el marxismo. 90
2.8 La doctrina de los derechos humanos: hacia una Ética
universal.
95
CAPÍTULO III. “LA CORRUPCIÓN” 105
3.1 La corrupción administrativa. 105
3.11 La megatendencias de la corrupción: drogas,
armas y política.
105
3.12 La corrupción administrativa y política en los países
desarrollados.
109
3.13 La corrupción y el desarrollo económico: Los casos del sudeste asiático. 113
3.14 La corrupción administrativa en América Latina. 114
3.15 Clasificación de la corrupción. 115
3.2 La amenaza de la corrupción en Chile. 120
3.21 Factores que favorecen la corrupción. 120
3.22 País pobre pero honrado. Una visión histórica. 132
3.23 Los nuevos ricos y los valores morales. 138
3.24 Los casos de corrupción. Su naturaleza, tipos y
relaciones.
139
3.25 Sistemas abiertos y cerrados. 152
3.26 La lucha en contra de la corrupción. 153
3.26.1 Estrategias globales. 155
3.26.2 Estrategia legal. 157
3.26.3 La estrategia del gobierno chileno. 157
3.27 Una estrategia administrativa. 160
3.27.1 Los valores vigentes. 179
3.27.2 La cultura organizacional. 180
3.27.3 La capacitación y los códigos de ética. 184
3.28 Imágenes de probidad y corrupción. 189
CAPÍTULO IV.   “EL AGENTE DE CAMBIOS” 223
4.1 El concepto de cambio. 224
4.2 Los profesionales y la Administración Pública. 229
4.3 Derechos adquiridos y derechos conquistados. 230
4.4 Grupo y equipo de trabajo. 231
4.5 El apoyo institucional. 231
4.6 El código de ética profesional. 232

UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE
Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas.

CAPÍTULO I.  INTRODUCCIÓN

El objetivo de estos apuntes es que los alumnos de la Cátedra de Ética  encuentren en un solo texto la materia tratada para que puedan estudiarla fácilmente.  Sin embargo, el carácter de “Apuntes” determina que no es un  texto de Ética  elaborado acuciosamente. En versiones posteriores, se intentará mejorar su contenido, pero manteniendo su actual nivel introductorio.

La redacción de este texto se hizo a partir de numerosos artículos sobre el tema preparados por el autor y que han sido publicados en  la Revista Chilena de Administración Pública, en el Informe Técnico, en libros o inéditos. Todos estos documentos recibieron la ayuda de muchas personas que se mencionan en cada uno de ellos, sin embargo, la responsabilidad de lo sostenido en ellos es de responsabilidad exclusiva del autor.

Este texto no tiene la pretensión de ser un manual de Ética, su focalización específica es la Ética  Pública y en especial el deber ser de los servidores públicos, por lo tanto, sólo tangencialmente toca los problemas generales de la Ética. Se trata de Ética  Pública,  estrechamente vinculada a la ciencia de la Administración.

Finalmente, estos apuntes están condicionados por la realidad chilena, pretenden ayudar a que el Estado sea ético y que sus funcionarios sean probos, planteando que la tarea concreta es la lucha en contra de la corrupción creciente, por esta razón intenta ser operativo y dar instrumentos para participar en esta lucha.

Las referencias  a la situación chilena y latinoamericana, a  sus legislaciones y a su caracterización tienen como finalidad que el egresado de esta Escuela, el Administrador Público  de esta Universidad, sea, en primer lugar un “Agente Ético del Cambio”,  porque lo que quiere nuestro pueblo, es en primer lugar, que los servicios públicos sean probos y en segundo lugar, sean eficientes porque probidad y eficiencia son siempre complementarias. La tarea de esta Ética  práctica es contribuir a crear una cultura y un clima ético en el servicio público, no entrando, por tanto al ámbito personal o privado y considerando que la Ética  de toda la sociedad puede ser influida grandemente por una sólida Ética  Pública, lo que no significa considerar o despreciar la importancia innegable que ejerce la Ética  social global sobre la pública, pero la tarea es operativa y como profesionales, efectivamente sólo se puede actuar en el sector público y no corresponde asumir el rol de transformadores sociales.

1.1 La época del conocimiento. El capital intelectual

Los conceptos desarrollados por Alvin Toffler en La tercera ola y más tarde en el Shock del futuro, y en Las guerras del futuro han tenido gran trascendencia y ya es generalmente aceptado hablar de la primera, segunda y tercera ola como las grandes etapas en la historia de la Humanidad y se usan los vocablos introducidos por él, como los de prosumidor, hogar electrónico, psicosfera, etc. para definir el futuro.  Alvin y Sonia Toffler intentan coronar su pensamiento traspasando sus teorías al campo de la política en su obra  La creación de una nueva civilización. La política de la tercera ola. (Toffler y Toffler, 1995).

Para los Toffler, la coexistencia de la segunda y tercera ola (la economía industrial y la de servicios) crea una colisión de olas en un mar confuso y embravecido que destruye los vocabularios políticos tradicionales, sin entender que el trasfondo son dos concepciones políticas, correspondientes a las olas en pugna. La cuestión fundamental no es quien domina los últimos días de la segunda ola, sino quien encabeza y dirige el surgimiento de la sociedad de tercera ola. La “teoría del conflicto de olas” sostiene que el más grave problema que nos enfrentamos no es entre el Islam y el Occidente u otras controversias, sino que es la pugna entre las tres civilizaciones o las tres olas que resumen la historia de la humanidad. Las naciones de la primera ola proporcionan al mundo  recursos agrícolas y mineros, las de la segunda, mano de obra barata y producción en serie y las de la tercera, en veloz expansión, se encargan de crear nuevos modos de crear y explotar conocimientos. La primera ola está simbolizada por la azada; la segunda por la cadena de trasmisión; y, la tercera por el computador.

La sociedad se desmasifica, antaño predominaba la familia nuclear, ahora coexisten diversos tipos de familias: un solo progenitor, matrimonios sucesivos, familias sin hijos y los que viven solos. Se derrumban los colosos industriales, los sindicatos se debilitan. La heterogeneidad de la tercera ola requiere  cada vez más y más información. Las economías nacionales se transforman y son obligadas a ceder soberanía y se levanta un mundo sin fronteras.

Los “sistemas de conocimiento” han demorado miles de años en desarrollarse, pero ahora, las nuevas tecnologías de la información disminuyen el costo de la diversidad y desplazan las economías de escalas que fueron vitales. La miniaturización reduce los costos de transporte y almacenamiento y esto será cada vez más significativo. Es la falta de información y conocimientos lo que nos obliga actualmente a transportar inmensos volúmenes de materias primas de un lado a otro de la tierra, cuando tengamos el conocimiento, los ahorros serán espectaculares. (Toffler y Toffler, 1995).

El tiempo, que sigue siendo un insumo oculto, será superado con la velocidad de comunicación y marcharemos hacia una economía instantánea, de tiempo real. Según empresarios de vanguardia, ahora se requiere menos capital porque el sistema de informaciones provoca cuantiosos ahorros. El trabajo “indirecto”, considerado tradicionalmente como improductivo, es ahora la fuente más importante de valor. La innovación ha pasado a ser habitual, cuando se fabricaba el computador 486, para reemplazar al 386, ya se estaba diseñando el 586. La reingeniería reconstruye a las empresas en torno a los procesos y no a especialidades o mercados.

La economía supersimbólica torna obsoletos los conceptos del desempleo y trabajo. En el espectro de trabajo mental se va del científico al más humilde archivero, todos ellos manipulan información, es un trabajo simbólico y hasta el trabajo de un mecánico, auxiliado por un programa computacional experto que le ayuda a detectar la falla, empieza a ser un trabajo simbólico.

En el plano ideológico se está pasando de un materialismo “poco culto” a un ideología “muy culta” que está fundada en la visión sistemática o integradadora, frente a la descomposición analítica de Descartes. El valor se crea con el trabajo de todos y el vendedor, el analista de sistemas, la telefonista y hasta el cliente forman parte de un proceso total y no de etapas aisladas.

Los Toffler explican la dramática muerte del socialismo  como un choque con el futuro. El ordenador y los nuevos medios de comunicación hicieron trizas el control de la mente. El socialismo de chimeneas fue aplastado por el computador y los marxistas no fueron capaces de ver el proceso que los aplastaba. El talón de Aquiles del socialismo fue la falta de conocimiento.

Los autores sostienen que la lucha política actual es entre la segunda y la tercera ola y clasifican, consecuentemente, como de segunda o tercera ola a los políticos norteamericanos. Consideran como política de tercera ola al NAFTA; y a sus detractores  como defensores del pasado. Al Gore, el actual vicepresidente de los Estados Unidos, es definido como un hombre “con ciertas simpatías por la tercera ola” porque reconoce el rol de la alta tecnología, pero califican a los dos partidos norteamericanos como de la segunda ola. “Ningún partido posee una posición próxima a la tercera ola”, sus miopías les dejan en el nivel de creer que la producción manufacturera es el centro dinámico del futuro (Toffler y Toffler, 1995).

Los electores de la tercera ola están creciendo y tomando conciencia de que son una alternativa y que ésta “podría” conducir a los Estados Unidos a un futuro mejor. Una detallada comparación entre las proposiciones de la segunda y tercera ola en materias tales como fábrica-empresa post burocrática; masificación-individualidad (no individualismo); organización vertical-organización virtual; y familia nuclear-familia heterogénea, les permiten a los autores argumentar en pro del futuro que supera la segunda ola.

Rindiendo un homenaje a los valores desarrollados por los padres fundadores de la democracia americana, llegan a la conclusión que “ahora debe a su vez morir y ser reemplazada”. Los nuevos valores que levantan los Toffler se refieren al poder de la minoría  o de las minorías y cuestionan el imperio de la mayoría y propician una democracia semi directa incorporando “la representación de nosotros mismos”. Aplauden la iniciativa del “concejo electrónico” (utilizado en Ohio), que permite a los habitantes participar realmente por vía electrónica, votando instantáneamente las propuestas. Aquí se abre un amplio camino de participación que recién está en ciernes. La carga de decisiones será creciente para la sociedad y abrirá pasos a nuevas instituciones y las elites se expanderán.

Los autores terminan sosteniendo que los cambios acarrean habitualmente violencia, pero que hay una oportunidad para evitar una violenta agitación a través del más amplio debate público. Nadie conoce con detalle el futuro ni como funcionarán los cambios, es posible que en vez de un  cataclismo impuesto desde arriba.  surja como resultado de miles de experimentos conscientes y descentralizados que “nos permitan ensayar nuevos modelos de adopción de decisiones políticas en los ámbitos local y regional, antes que aplicarlos a nivel nacional e internacional”.

Para Taichi  Sakaiya, la sociedad industrial en que vivimos está en su cenit y en su agonía. En primer lugar rechaza la idea de que trata de una nueva fase de lo conocido, se trata de un paradigma completamente nuevo. La “sociedad tecnológica avanzada” como fase de la sociedad industrial o la sociedad postindustrial sólo se basan en perspectivas parciales de especialistas incapaces de tener una visión macrocósmica. El  concepto del hombre preconizado aquí es el de un animal astuto que ha logrado sobrevivir mediante el uso del cerebro. (Sakaiya, 1995).

El cenit de la sociedad industrial es la cultura petrolera de la posguerra. El supuesto de toda esta etapa de la humanidad es la abundancia ilimitada de recursos y la utilización de ellos sin límite.

Desde una perspectiva mayor, Europa Occidental en 2000 años creció a una tasa de 0,2% anual. Estados Unidos, que tuvo un crecimiento espectacular entre 1920 y 1929, sólo alcanzó la tasa del 3% anual  y entre 1918 y 1938, la tasa promedio fue inferior al 2%. En la posguerra la situación cambia y hay países como Japón que creció a una tasa de 10% durante casi 30 años. ¿A qué se debe esta velocidad de crecimiento? Sakaiya dice que no hay una respuesta única, sino una conjugación de elementos: desarrollo tecnológico de la guerra y posguerra, el derrumbe de las barreras de clase, la mayor pericia en políticas económicas y el superior sistema financiero internacional de la posguerra. Pero lo fundamental fue la incuestionable abundancia de recursos minerales, energéticos y agrícolas. (Sakaiya, 1995).

El producto desechable y los envases son consumidos masivamente. Consumir más era el símbolo de éxito. Se pasó de la conservación de los recursos a la conservación de la mano de obra.

En Estados Unidos, con abundancia de recursos, el proceso fue más lento. La tendencia fue  poner énfasis en la cantidad antes que en la calidad. La producción en masa y a escala concordaba con los valores del derecho al consumo. En Japón como en Estados Unidos la estandarización fue llevada a los máximos posibles y se exaltaba el “mérito de la escala”. Hasta el campo del ocio se estandarizó en servicios y comercios estandarizados y automatizados. Esta es “la cultura petrolera de posguerra”.

“La ideología de la sociedad industrial sostiene que es de buen gusto consumir recursos en abundancia, y que brindar la oportunidad de lograr ese consumo a todos los pueblos del mundo es hacerles justicia” (Sakaiya, 1995).

Ahora “el saber es el bien que existe en mayor abundancia”. Saber incluye conocimiento e información.

El valor del saber es ahora un componente importante de la manufacturación de un bien. No sólo en la industria de la educación y la información. Siempre ha habido bienes cuyo valor está determinado por el conocimiento (las obras de arte, las joyas, etc.). Pero no es la misma situación, puede tratarse de una innovación, un nuevo material, etc.

El comportamiento humano se caracteriza por “la autoprotección instintiva”, que determina que cuando algo es abundante, se aproveche. Antaño fueron los recursos materiales, ahora y en el futuro es el “chi” (conocimiento o saber en japonés).

La diversificación y la tecnología de la información son los heraldos precursores del abandono de la producción masiva. Esto provocará cambios radicales, empezando por la empresa. Los medios de producción perderán importancia y serán más sencillos en términos materiales (no serán grandes fábricas complejas).

El fracaso del socialismo radica en la incapacidad de crear valor-conocimiento y aptitud para abordar la diversificación de la demanda.

La Ética  y la estética  son reflejos de estas situaciones. El arte en especial, muestra lo que ocurre en lo más profundo, a la vez que, generalmente anticipa el futuro. La antigüedad dio importancia a los bienes materiales y la cantidad. El medioevo lleva otros valores.

Actualmente la población de los países en desarrollo crece aceleradamente, mientras la de los países desarrollados se estanca y requiere mano de obra importada. La presión por entrar a Estados Unidos y a Europa Occidental es similar a la presión habida a fines del imperio romano.

Los cambios que se avecinan tienen que ver con la tecnología pero también con la organización. Adam Smith demostró que la organización había sido un  factor esencial en la revolución industrial. Actualmente la tecnología tiene algunos límites y ya los descubrimientos no serán tan espectaculares. Por ejemplo, en Japón un viaje entre dos ciudades determinadas, a 600 kilómetros de distancia, requería 12 días a pie, con el ferrocarril se redujo a 24 horas, con el ferrocarril “golondrina” bajó a 7 horas y con el ” tren bala” la reducción del tiempo llegó a 3 horas, pero ya no sería significativo si se utiliza la tecnología electromagnética, pues la reducción del tiempo será insignificante. En medicina abundan los ejemplos de este tenor. La producción de cantidad y velocidad dejará de ser importante en el futuro.

Ya hay ideologías en desarrollo que rechazan el desarrollo ilimitado, el convencimiento de que el medio ambiente es frágil está empezando a reconocerse, pero simultáneamente hay un proceso de crecimiento demográfico, desertificación, desforestación y  agotamiento del petróleo. Las fuentes alternativas son muy caras.

Una cultura antimaterialista.
Es inminente la muerte de la sociedad industrial. Para comprender este proceso hay que estudiar el fin de la sociedad feudal.

El subjetivismo imperante se expresa en la actitud antimaterialista y en la escasa validez que se otorga a la exactitud cuantitativa. Las religiones preponderantes: el cristianismo, el islamismo y el budismo provienen de las regiones subdesarrolladas y se imponen en los centros desarrollados y la subjetividad indiscutible de las religiones termina con la crítica y la discusión. Otro aspecto interesante es el concepto del tiempo. En la Europa medieval, existían 184 días festivos al año, el trabajo no era un valor importante, los campesinos de Francia, prácticamente no trabajaban durante todo el invierno, en los países más nórdicos, es probable que ocurriera lo mismo, con una extensión de este descanso, ya que los inviernos eran más largos. Según registros de conventos, el trabajo de sus miembros era de 6 horas diarias, incluyendo varias interrupciones para rezar. Era una cultura con pocas cosas y mucho tiempo, por eso ha sido definido el Medioevo como “falta de bienes, exceso de tiempo”. El precio de los bienes era algo también subjetivo y a menudo no dependía del trabajo y otras veces era en relación al comprador. No existía lo que ahora se llamaría sistema de precios.

Los cátaros y San Francisco de Asís con sus millones de seguidores, son dos expresiones distintas de la Ética  que desprecia los bienes materiales y exalta lo espiritual (Sakaiya, 1995).

El posmodernismo.
El énfasis en mostrar aspectos significativos de la época medieval y su transición tienen como finalidad demostrar que “han prevalecido culturas basadas en conceptos muy diferentes de los que han guiado las civilizaciones modernas, y que el fenómeno no ha afectado a un mero puñado de personas en una región particular o un punto determinado del tiempo, sino que al mundo entero y durante siglos”.

Los cambios señalados sugieren que estamos en una etapa donde una Ética  y una estética  diferentes conducen a una sociedad con nuevos paradigmas. Ha habido una revolución cultural que se expresa en la pintura, la arquitectura y hasta en las modas y la música de los Beatles, que se alejan cada vez más de la funcionalidad y la eficiencia. Es un antiracionalismo que se funda en el cambio.
En los países desarrollados empiezan a destacarse “las riquezas espirituales”, “la calidad de vida”.

La innovación tecnológica crea un superávit de tiempo, reducción del tiempo en trámites bancarios por la informática, comunicaciones instantáneas, comida preparada, etc. han contribuido a ello. El ahorro de energía significa desempleo y obliga a acortar los horarios laborales. La perspectiva es que a futuro habrá más tiempo libre y más ocio.

La sociedad de la información es ya un hecho, lo que significa abundancia de saber, a la vez que escasez de cosas materiales. El “valor conocimiento” pesará cada vez más y la subjetividad social determinará el ethos de los grupos, se preferirá la calidad a la cantidad.

Apenas el 10% de los trabajadores en Japón y Estados Unidos están en la industria manufacturera, el empleo masivo se genera ahora en la “industria terciaria”.

En la sociedad del conocimiento la separación entre trabajo y medios de producción, que para Marx fue una contradicción esencial, se superará en esta sociedad del futuro. El valor trabajo, como teoría y como realidad será reemplazada por el valor-conocimiento. Las instalaciones y equipos son menos importantes ahora. La fábrica gigantesca ya no es el centro de la economía. Quienes crean valor-conocimiento son a la vez propietarios y trabajadores.

Otras profecías de Sakaiya son las siguientes: La organización anónima de la producción tenderá a desaparecer pues el conocimiento requiere ser personalizado; el sistema de precios ya no tendrá vigencia; se derrumbarán los estados nacionales y la gestión burocrática de la organización será reemplazada por “el manejo del mercado” (Sakaiya, 1995).

Para otro autor, en la sociedad tradicional, el factor esencial de la economía era la tierra, con la revolución industrial, la máquina desplazó a la tierra. Ahora el factor esencial es el talento humano. La empresa que triunfará es aquella que cuente con los mejores talentos. La tarea es atraer, desarrollar y retener a los mejores. La organización del futuro es aquella en la que se aprende, según Peter Senge, El conocimiento es también institucional, pero hay que aprender velozmente y con responsabilidad para lograr el desarrollo que se exige en una época de cambios. En el servicio público, así como en la empresa privada “el capital humano… es el elemento medular para construir la organización del futuro”.(Smith, Anthony  y Tim Kelly, 1998).

Estos hombres deben ser capaces de fomentar la búsqueda global. Buscar los mejores procedimientos y reconocer que “el problema no es lo que sabes que no sabes, sino lo que no sabes que no sabes”.

Es imprescindible acoger los cambios. La mayoría de los cambios planificados fracasan porque van en contra de la cultura organizacional. Es previo el cambio o al menos la vigencia de nuevos valores para que se produzcan. Es necesario tener la capacidad de reorganizarse permanentemente y crear otras capacidades hoy desconocidas (Somerville,  Iain y  John Edwin Mroz, 1998).

1.2 El cambio de paradigma. El aporte de las ciencias pesadas.

En el mundo científico hay unanimidad acerca de que se ha producido un cambio de paradigma fundamental. La ciencia tradicional se desarrolló apoyada en el método científico, el método racional cartesiano y la relación causa efecto. Hoy el avance en las ciencias pesadas, especialmente, física, química, astronomía, microbiología y matemáticas han abierto otras concepciones.

El Premio Nobel de Química, Ilya Prigogine, enfrenta el determinismo científico preguntándose si el futuro está dado o se encuentra en construcción permanente.  Este dilema lleva a considerar el tiempo como variable fundamental de la realidad.Los intentos de aplicar el evolucionismo darwiniano al universo de la física introduce la noción del tiempo, pero entra en contradicción con la física newtoniana, que establece equivalencia entre pasado y futuro; de esta manera la flecha del tiempo se ha reducido a la fenomenología.  Para Einstein, el tiempo era una ilusión.  Sin embargo, el desarrollo de la física del no equilibrio y la dinámica de los sistemas inestables nos lleva a la idea del caos y obliga a reafirmar la teoría del tiempo de Galileo y lo relaciona con la irreversibilida (Prigogine, 1997).

Esta idea se refiere al rompimiento entre pasado y futuro que afirma la física tradicional, mecánica y cuántica y la teoría de la relatividad.  Cuando se incorpora la inestabilidad surgen las posibilidades.

Prigogine se pregunta: ¿El tiempo surge con el big bang? ¿o preexistía?  Pero si el big bang es una inestabilidad, el sistema existía, por lo cual se puede aventurar que el tiempo no tiene comienzo… ni tiene fin.  Para Bergson, el tiempo es lo que impide que todo sea dado de una vez: aplaza.

En el origen: los griegos
Epicuro, quien seguía a Demócrito, imaginaba el mundo formado por átomos en movimiento y el hombre a través de la ciencia podía encontrar un mundo determinista y ante ello el mito de los dioses era un refugio.

Los griegos nos legaron los principios fundamentales: la intelegibilidad de la naturaleza (la capacidad del hombre para explicar la naturaleza) y la democracia, que es el fundamento de la libertad y la creatividad.  Para Heráclito, la verdad estaba en el cambio, que era lo sustancial en la naturaleza. Para Platón el ser era, en última instancia, la realidad  (Prigogine, 1997).

El aporte de la Física
La Física Cuántica también es determinista, como lo fueron Newton y Laplace, pero el problema es establecer qué rol juega la inteligencia en el universo determinista.

La física moderna presenta una nueva formulación de la dinámica: los comportamientos inestables de sistemas inestables y caóticos. Un sistema estable es un péndulo, el que se transforma en inestable si logramos sujetar un lápiz en un extremo.  Los sistemas caóticos son inestables en extremo, las condiciones iniciales divergen de manera exponencial con el tiempo.

Los sistemas caóticos y sus leyes
Sin embargo, las ecuaciones de sistemas caóticos son tan deterministas como las leyes de Newton, y las leyes de la física que describen un mundo idealizado y estable y no el mundo inestable en el que vivimos, que se caracteriza por la irreversibilidad de los fenómenos.  “Ninguna formulación de las leyes de la física que ignore el papel constructivo del tiempo podrá jamás satisfacer nuestra necesidad de entender la naturaleza” (Prigogine, 1997).

Tanto en la física como en la química, el tiempo juega un rol esencial en la formación de estructuras, y hay una gran distancia entre las estructuras que podemos crear y las estructuras biológicas que forman productos con una precisión, eficacia y una alta velocidad.  Buen ejemplo son los sistemas auto-organizadores. Hay que desarrollar una tecnología por este camino.

El éxito práctico de la física clásica y la cuántica han paralizado el avance en situaciones más complejas que permitan incorporar la irreversibilidad en la descripción de la naturaleza.  El avance en materia de aplicaciones caóticas simples nos lleva a modelos de caos deterministas y a la posibilidad de la descripción en el nivel estadístico.  De allí la posibilidad de establecer las leyes del caos en un nivel estadístico y especialmente probabilístico.

La conclusión de Prigogine es que “las leyes de la dinámica deben ser formuladas en términos probabilistas cuando conciernen a sistemas caóticos”.

El indeterminismo se impone en física con los pensamientos de Whitehead, Bergson y Popper.  Este último sostiene: “Mi punto de vista personal es que el indeterminismo es compatible con el realismo, y que aceptar ese hecho nos permite adoptar una concepción epistemológica coherente de la teoría cuántica en su conjunto”.  Lo que calza con su visión de sujeto observador que interfiere en la realidad (Prigogine, 1997).

Diálogo con la naturaleza
Según Prigogine, “uno de los grandes proyectos del pensamiento occidental ha sido entender la naturaleza.  No debe confundirse con la idea de controlar la naturaleza.  Ciego sería el amo que creyera entender a sus esclavos porque obedecen sus órdenes”.

La noción de la ciencia clásica, de un mundo sin tiempo, sin memoria y sin historia está presente en las pesadillas descritas por Orwell, Huxley o Kundera.

Dos condiciones permiten una descripción general del caos: la existencia de resonancias que conducen a procesos nuevos de carácter difusivo y las interacciones persistentes de distribuciones deslocalizadas.

El tiempo es anterior a la existencia
El nacimiento del universo es un acontecimiento en la historia del cosmos, el que tiene que haber nacido antes, aunque el origen del tiempo sea llamado creación por los creyentes.  ¿El tiempo tiene un origen definido o es eterno?  No tenemos respuesta, pero “puede contribuir a ella nuestra formulación de las leyes de la naturaleza, en términos de posibilidades y no de certidumbres”.  El big bang es el proceso irreversible por excelencia y la inestabilidad es el sello del universo y el big bang es una singularidad que no posee analogías en la Física (Prigogine, 1997).

Einstein persiguió el sueño de una teoría unificada que incluyera todas las interacciones. Quizás ello exija una concepción evolutiva del universo, lo que sería una dialéctica de la naturaleza.

Prigogine finaliza su argumentacióna señalando: “El futuro no está dado. Vivimos el fin de las certidumbres.  ¿Es acaso una derrota del intelecto humano? Estoy persuadido de lo contrario.  Descartes buscaba una certidumbre que los hombres pudieran compartir por sobre las visiones religiosas que desangraban el mundo de su época. Einstein se negaba a aceptar puramente al azar.  La intención del momento es construir una vía estrecha entre estas dos concepciones, determinismo y azar.  Vivimos un momento privilegiado de la historia de la ciencia” (Prigogine, 1997).

Ciencias sociales y Administración.
Para los que trabajan en el área de las ciencias sociales y que siempre han pensado en la física y la química como ciencias “duras”, se sorprenderán al encontrar que viven los mismos dramas epistemológicos de las Ciencias Sociales y eso permite comprender el sentido integral de la ciencia, aunque sus especialidades pretendan diferenciarse y establecer categorías y niveles.

Una educadora, Stephanie Page Marshall, sostiene que los avances en matemáticas del caos, física cuántica, biología evolutiva, teoría de sistemas, teorías sobre el universo, el cerebro,  el aprendizaje, etc., parecen lejanas de la preocupación sobre las organizaciones, pero en realidad pueden hacer un gran aporte en esa área.

La visión mecanicista del universo y del cerebro ha sido superada por nuevos paradigmas fluidos, orgánicos y biológicos. El mundo mecánico y lineal no existe, en cambio enfrentamos un universo ecológico y holístico. En el aprendizaje se usa un lenguaje de pautas y las pautas “no son cosas, son campos complejos y poderosos”. En la organización existen los líderes, pero no son únicos, sino que expresiones de la autorganización que se expresa en tres esferas naturales (o biológicas): identidad, información y relaciones. La identidad es el principio fundamental de los sistemas autorganizados que permite tomar decisiones, la información es la fuente de energía y de cambio, es un flujo constante. Las relaciones son las redes para el diálogo y para la distribución del poder. El liderazgo es lo que debe permitir la integración de estas tres esferas permitiendo la interdependencia mutua y hasta toleran el desorden y la redundancia en las organizaciones (Marshall, 1998).

El aporte de la Biología
Los aportes de la Física, la Química, la Astronomía  se ven complemetados con los extraordinarios avances en microbiología. Acaba de ser publicado el libro “Genome” de Matt Ridley, que describe los avances en el conocimiento del genoma humano,  tarea científica en el cual se encuentran  empeñados grandes corporaciones privadas y gobiernos de los países desarrollados. El genoma humano tiene información que requeriría de un libro equivalente a 800  biblias,  pero que cada ser humano tiene billones de copias. En el año 2001 se completó el mapa del genoma humano, llegando a la conclusión que el número de genes es menor al que se suponía, pero esto determina una complejidad mayor.

El genoma es un registro del pasado de la persona biológica y también del futuro esperado. La mitad de la capacidad intelectual está determinada por el genoma. La memoria es un sistema de genes que encienden el sistema neuroquímico que es la memoria. Alterando los genes se podrán evitar muchas enfermedades o al menos reducir su ocurrencia. (Matt Ridley, 2000) La alteración de los genes es un problema de la Ética  médica.

El descubrimiento más importante para el ser humano es la combinación de elementos químicos en el ADN de la célula. Su proyección en el siglo XXI es  descubrir “la secuencia completa de 100.000 genes humanos codificados por 3.000 millones de pares químicos” (Isaacson, 2000). En el año 2001 se logró completar este descubrimiento fundamental, estableciendo que los genes eran solamente 30.000.

Estos avances en la biología permiten saber que hay un componte importante del ser humano que está determinado genéticamente. Sin embargo, otros creen que ese determinismo es sólo  la base sobre la cual actúa la cultura y ésta contribuye a generar la libertad humana. Para otros la libertad es el equilibrio entre el determinismo genético y el determinismo social. Esta conjugación es la que genera los grados de libertad y el libre albedrío. Si incorporamos los aportes de Prigogine, de la Biología y de Einstein, habrá que establecer una tríada que define la acción humana:
-la determinación biológica
-la determinación cultural (que implica la posibilidad de la libertad)
-el caos (la determinación probabilística)

Finalmente está el intento de Einstein  de establecer las interconexiones. Esta visión es la que se caracteriza como visión holística en el campo de las “débiles Ciencias Sociales” y que implica una dialéctica de la naturaleza y de la sociedad.

Su complejidad arredra, pero la pretensión es simplemente reconocer este cuadro, pero inevitablemente al analizar casos concretos no podrá incorporarse el todo sino como un marco conceptual  En estas condiciones la determinación ética  depende de los factores mencionados (lo mismo que cualquier otra acción o decisión humana). Sin embargo, en el capítulo siguiente se verán los diversos enfoques sobre el acto ético. Y se pondrá énfasis en los factores sociales ya que el siglo XX es el siglo de los derechos civiles y la culminación de la ética práctica es la doctrina de los derechos humanos. En efecto, por primera vez en la historia, los pueblos, representados por las Naciones Unidas han elaborado normas y principios de carácter universal recogiendo una larga tradición de desarrollo de los derechos civiles y políticos, los derechos económicos y sociales y los derechos del medio ambiente y de los derechos de las minorías.

1.3 El conocimiento: el sujeto.

Se ha sostenido que la época actual es la época del conocimiento, los logros espectaculares del conocimiento son tales que hay una acumulación exponencial en el curso del lejano siglo XX. En ese siglo se ha generado más del 95%  del conocimiento y los científicos actuales son responsables del 90% de este resultado.

La velocidad en la generación del conocimiento se ha visto facilitado por la expansión de los medios de comunicación. Desde el punto de vista de la Administración, la empresa competitiva es aquella que desarrolla más rápido los nuevos productos. Antes eran procesos de años, hoy son de meses.

Obsérvese que los cambios biológicos son muy lentos. Se estima, por ejemplo que los pueblos amerindios, generalmente morenos, demoraron 30.000 años en adquirir esa pigmentación. Otros cambios, del autralopitecus robustus  hasta el homo sapiens cubren, por lo menos en le yacimiento de Chesowanja 2 millones de años, el mismo período en el que se empiezan a hacer herramientas y armas de piedras hasta su perfección en el neolítico (aunque sólo se puede hablar de auténticos hombre sólo de hace 1,5 millones de años) (Gowlet, 1996). El cambio tecnológico era una conclusión muy lenta e iba a parejas con el cambio biológico. Pero hace 10.000 años empieza el despegue humano con la agricultura.

El desarrollo del conocimiento no ha sido creciente y en ascenso permanente. Hay períodos espectaculares (el siglo V antes de Cristo y el siglo XVI, el siglo XIX y XX) y largos períodos de ascenso lento o estancamiento (antes del siglo V A.C o los dos mil años hasta el siglo XV).

Según un estudioso inglés, en el siglo XVIII el conocimiento que recibía el hombre promedio en Inglaterra era el equivalente al contenido del una edición dominical del TIMES (como EL MERCURIO). Ahora el bombardeo de conocimientos es tal que parece imposible asimilar una parte minúscula del volumen que se presenta.

Tabula rasa o relaciones holísticas.
Para Locke el hombre es una tabla rasa en la cual la cultura va grabando los conocimientos. Ya hemos mencionado que el problema es más complejo.

Sin embargo, cabe destacar que la base biológica del hombre parece ser de tal magnitud que el superhombre de Nietzsche o el hombre nuevo de Marx es perfectamente posible. Se estima que el hombre emplea algo así como el 5% de su capacidad intelectual y hay  una preocupación, desde Sócrates que propiciaba la introspección para conocerse y desde Aristóteles (quien sostenía que había que administrar la vida emocional y la inteligencia) hasta Goleman que pretende desarrollar la inteligencia emocional (Goleman, 1997). De manera que el sujeto del conocimiento -el hombre- no tiene límites reducidos sino que ampliables. En el caso específico de la difusión de los conocimientos y la información, la enseñanza formal es la gran escala para ascender, esta educación es ahora masiva y mucho más larga. Empieza en los jardines infantiles, los pre kinder y kinder, la enseñanza básica y la media, hasta llegar a la universitaria. Pero ya no termina ahí, el post grado está pasando a ser una exigencia cada vez más generalizada y esto implica muchas veces los grados de master y doctor en universidades extranjeras. En realidad, la post modernidad y la sociedad del conocimiento demanda el estudio permanente. Es por eso que pasa a ser importante el diseño y la aplicación de las técnicas de estudio, para poder sobrevivir a las exigencias de esta época.

La concepción de que el conocimiento está compartamentalizado, no corresponde a la realidad caótica. Todo está relacionado y todo es imprescindible. Esta es la visión holística o totalizadora.

La actitud simplificadora de los estudiantes que con gran alegría destruyen, en verdaderas algarabías los cuadernos y apuntes de las materias que ya aprobaron, corresponde a un pasado mecanicista. Ahora se requieren todos los conocimientos y ellos son exigidos en la Universidad, que es una continuación de los otros estudios.

Hay que destruir y olvidar la visión de que los conocimientos son silos sin comunicación, esa es la construcción que el hombre ha intentado ante la complejidad, pero es una inutilidad ver todo separado, o porque todo está relacionado.

Hay que intentar tener una visión dialéctica, comprimiendo la dinámica y la totalidad. : Por ejemplo, un curso de la universidad se puede ver como la suma de 20 alumnos, pero la realidad es más compleja (eso determina que el curso sea bueno malo o mediocre). En el curso hay líderes, hay pensamiento, hay grupos y sub grupos, hay competencia y cooperación. La sala de clases con los alumnos es una compleja malla de campos de fuerzas: hay luz, materia, energía (que Einstein relacionó), hay oxigeno y smog, calor o frío,  pasiones, odios y amores, hay experiencias diversas. Y además en la sala hay electricidad, ondas radiales y magnéticas, rige la ley de gravedad… y la Constitución y el reglamento de la Universidad. También deben estar los valores  concretos de la Universidad Central: democracia, pluralismo, tolerancia, excelencia, participación, sin fines de lucro, bilingüismo, etc.

Los campos de fuerzas pueden referirse al área en la que actúa un poder, desde el punto de vista social se define con ” representante de la tensión generada entre los distintos actores ante una acción propuesta por alguno de ellos. Cada acción genera su propio campo de fuerzas” (Testa, 1989).

Este  sencillo ejemplo del curso ilustra el concepto de caos y de visión holística.

1.4 El conocimiento: el objeto.

El ser humano, el investigador o el estudiante son los sujetos del conocimiento, el que lo crea, lo desarrolla, lo trasmite, lo critica permanentemente y lo renueva.

En este mismo instante, la mayoría de la humanidad (que no está durmiendo) está en procesos de esta naturaleza. Es cuestión de pensar sólo en la cantidad de estudiantes, profesores  y todos los conectados a esa actividad.

La tarea central de la Universidad es crear y trasmitir conocimiento de alto nivel y en ese proceso están los profesores y los alumnos. Esta es la actividad primordial de las vidas de estas personas en esta etapa. Tomar conciencia de ello es esencial para tener éxito en este proceso. El que crea que se viene a la Universidad a ganar títulos, prebendas y prestigio, se equivoca: se viene a lograr ser sujeto del conocimiento.

En el caso específico de esta cátedra se trata de transformarse y llegar a tener valores que le permitan ser un eficiente y comprometido servidor público. El sello que debe aportar esta cátedra es la de servidores públicos probos, que distingan con precisión los intereses sociales y los intereses particulares y sepan establecer la prioridad de los primeros con respecto a los segundos.

Cuando estén trabajando como Administradores Públicos será la prueba de fuego: tendrán que tener, en primer lugar, una práctica honesta, en segundo lugar ser eficientes para servir efectivamente a la comunidad.

Esta profesión es muy desconocida y no es un camino para la riqueza, tampoco es un camino a la pobreza, es una forma de vivir dignamente haciendo la tarea más importante: servir a la comunidad.

Hay otros caminos más fáciles y más exitosos: servir a la empresa privada o ser empresario. En estos casos la meta debe ser siempre el afán de lucro (disponer de riquezas). El otro camino no lleva a ese fin porque el Estado (en sentido de sector público) tiene como fin el bien común, poniendo énfasis en corregir las desigualdades extremas que provoca el mercado. Es un fin altruista (que beneficie a los demás) y no egoísta (que me beneficie exclusivamente a mí). Conviene tener en claro esto si se desea estudiar Ciencias Políticas y Administrativas, si se tiene otro concepto es mejor decidir oportunamente otro camino.

Esta carrera no es difícil, está llena de temas interesantes y permite adquirir una cultura muy amplia y tener herramientas para mejorar la sociedad. Sin embargo, no hay que creer que es sencilla. Basta ver cuantos alumnos hay en primer año (unos 80) y cuántos hay en quinto año (unos 20). Además, tanto la Escuela como la Universidad adhieren al principio de la excelencia a través del mejoramiento continuo y también a través de cambios drásticos. La intención es que este año se inicie una nueva etapa, en que las exigencias -y los resultados- sean mucho mayores, estableciendo el bilingüismo, creando nuevos programas y mejorando el apoyo técnico.

En este proceso de renovación los alumnos tienen que contribuir con empeño, entusiasmo, alegría y seriedad.
El éxito académico, según un profesor norteamericano, se puede ver a través de la siguiente fórmula:

El éxito académico y en la vida depende de sudor (esfuerzo, trabajo, estudio, repetición, disciplina) y de suerte (por ejemplo la oportunidad conveniente en el momento preciso).

Evidentemente que la suerte es en esencia aleatoria e irracional, de manera que si no se logra tener suerte, la única forma de conseguir éxito es con más y más sudor. La fórmula queda entonces así: Éxito es igual a sudor doble,

Aceptemos que S y S son distintas, aunque desde el punto de vista lógico y algebraico son iguales y después aceptemos que son iguales para poder sumarlas.

Esta es la fórmula mágica que deben aplicar todos los estudiantes, es decir estudiar el doble (de lo que quieren, de lo que piensan, de lo que pueden) y sin duda alguna terminarán sus estudios dentro de los cinco años regulares.

El Estado como poder y como servicio
El Estado es tradicionalmente considerado desde el punto de vista del poder. Durante los próximos años, los alumnos de la Escuela tendrán como principal tema de estudio al Estado. Su análisis será desde muy distintos puntos de vista. Como se explica más adelante, la preocupación de esta cátedra es desde el punto de vista ético. En este sentido, el  Estado  interesa como realizador del bien común (no como un Leviatán opresor), función que el Estado debe cumplir, aunque, muchas veces desnaturaliza su función y pasa a ser instrumento de algunas minorías que quieren maximizar sus utilidades y no compartir con la sociedad en la cual viven, lo que ocurre en las dictaduras. En democracia, en cambio, los fines y la política del estado es definida a través de elecciones en las cuales debería primar la mayoría, respetando a las minorías.

La parte específica del Estado que interesa es el servicio público, es decir la institución estatal creada para servir a la comunidad y cumplir las aspiraciones resueltas por ésta a través de procesos electorales honestos. Los administradores Públicos, como su nombre lo indican son los especialistas en el funcionamiento y desarrollo de los servicios públicos. Esta es la razón por la cual son servidores públicos y no políticos. Los políticos son los que aspiran a controlar el poder del Estado, para que a través de éste se apliquen sus principios e ideas. El servicio público, depende del poder, pero su función específica es realizar el bien común en determinadas áreas.

Sin embargo, el estudio del Estado y del poder político es el marco en el cual se desarrolla la Administración Pública, esta es la razón de que el segundo énfasis en estos estudios es la Ciencia Política, lo que permite que algunos se especialicen en esa área.

La Administración como poder y como cooperación.
La Administración es la actividad humana social que con recursos materiales y financieros pretende obtener resultados (bienes o servicios). Desde que el hombre vive en grupos tiene que haber administración, porque se realizan actividades sociales empleando recursos para obtener resultados.

La Administración se ha realizado prácticamente durante toda la historia del hombre, sin embargo, como ciencia o disciplina es de corta data. El interés por estudiar el proceso administrativo (planificar, organizar, presupuestar dirigir, manejar el personal, y coordinar, según un autor), sólo comenzó efectivamente en el siglo XX, aunque hay aportes y aproximaciones desde mucho antes. En consecuencia, la ciencia de la Administración, es la más nueva de las débiles ciencias sociales. Esto ha determinado, que no sea una ciencia madura, pero a la vez, se ha librado del formalismo y mecanicismo de otras ciencias sociales más desarrolladas (como la economía o la sociología) .

La ciencia de la Administración, cuya fuente esencial es el pensamiento norteamericano, es una ciencia que ha permitido incorporar elementos que no tienen cabida en ciencias más formales, como la intuición, la innovación permanente y la imaginación. A pesar de que se dice que los gurúes están pasados de moda, la Administración tiene una pléyade de pensadores que están pensando y creando  las orientaciones más diversas.

Una de esas orientaciones se preocupa de destacar la importancia de los valores en la empresa (y en el servicio público) y revaloriza la importancia de los principios de la empresa con los trabajadores y los usuarios. Esta línea es la que permite conectar la Administración con la ética. El Estado debe ser concebido como el sujeto ético social y el servicio público como el realizador del bien común. Para lograrlo es imprescindible que los tripulantes del Estado (los políticos) se guíen por sólidos principios éticos y que los servidores públicos sean los que aseguren el funcionamiento ético (o probo en este caso) de los servicios públicos.

1.5 La estructura social.

La sociedad humana moderna se compone de dos partes esenciales: la sociedad civil y el  Estado según Hegel.  La conexión entre ambas es el sistema de poder, generalmente los partidos políticos. La sociedad civil es el no-Estado, es decir todas las organizaciones y grupos que no están integrados como partes del Estado, en conclusión, son las empresas, las familias, los sindicatos, las asociaciones empresariales, los clubes, deportivos, las iglesias, las universidades y escuelas privadas, etc.

Normalmente, el Estado está para servir a la sociedad civil, pero también para dirigirla y coordinarla. Un Estado que se transforma en tirano debería ser derrocado por la sociedad civil. Sin embargo esto no es automático porque la sociedad civil tiene grupos con intereses contradictorios que tratan de conquistar al Estado para favorecer sus intereses (burgueses y proletarios según el marxismo). Si esto ocurre el Estado pierde su finalidad de bien común, el que se asegura con el funcionamiento eficiente de la democracia. La democracia se asegura sólo si la sociedad civil, en su conjunto está organizada. En Chile hay una gran debilidad por parte del movimiento sindical y la organización de los consumidores es casi nula. Tocqueville, en su trabajo clásico sobre “La Democracia en América”, reconocía que la base de la democracia norteamericana era la existencia de una compleja y nutrida red de organizaciones sociales de todo tipo. Según datos actuales de la Universidad John Hopkins, el 49% de los norteamericanos se ofrecieron como voluntarios para actividades cívicas de todo tipo y el 73% dona dinero a instituciones caritativas (TIME, 23-07-00). En Japón el trabajo voluntario cívico es masivo, desde los estudiantes a los jubilados.

Sector privado y sector público.
Desde otro punto de vista más descriptivo y referido a la producción, la sociedad moderna se divide en sector público y sector privado. El público es el Estado y todas sus dependencias (servicios públicos, municipalidades, empresas públicas, etc.). El sector privado, en cambio se refiere a las empresas privadas.

La diferencia esencial entre uno y otro es el fin. La empresa privada existe para maximizar las ganancias de sus propietarios y el sector público existe para hacer el bien común y regular el funcionamiento de las empresas privadas para que no provoquen efectos perversos en la sociedad (pobreza, desigualdad extrema, injusticia).

Desde este punto de vista esquemático, se puede concluir que el trabajar en el sector público es eminentemente ético, si se están cumpliendo los fines del Estado, Trabajar en el sector privado puede ser muy provechoso, pero la exigencia es que se trabaja para aumentar las ganancias del propietario o accionista de la empresa (excepto cuando la empresa es individual o cooperativa).

El tercer sector.
El tercer sector, que siempre ha existido, lo componen las instituciones sociales sin fines de lucro, (que es un campo intermedio entre el privado y el público, aunque normalmente se le incluye en el privado por su carácter de no-estatal)  son las ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), las instituciones de beneficencia privadas, scouts, las organizaciones religiosas, el Hogar de Cristo,  los clubes de Leones, la liga en contra del Cáncer, las organizaciones ecologistas, los grupos de voluntarios, los rotarios, etc.  son ejemplos de instituciones del tercer sector. Su expansión se debe a que hay mayor disponibilidad de tiempo, porque hay más pensionados y porque el empleo remunerado se está reduciendo.

La expansión del tercer sector es impresionante, Autores como Osborne y Gaebler en su obra “La reinvención del gobierno” proponen la estrategia de que el Estado no haga todo, sino que se apoye en el tercer sector: “Hay que llevar el timón y no dedicarse a remar, cuando otros pueden hacerlo”.

La Fundación Drucker, inspirada en el padre del management moderno, es una institución del “tercer sector” o sector social, es decir sin fines de lucro y “su misión es conducir a las organizaciones del sector social hacia la excelencia en el rendimiento” ya que estas organizaciones pretenden mejorar la vida.

Drucker sostiene que la gran empresa de negocios está siendo deplazada por una organización diferente: la sociedad en redes. El mando y la propiedad pierden importancia. La organización es ante todo social, es la gente y debe rendir resultados en el mercado, para ello hay que volver eficientes las aptitudes de las personas y anular sus debilidades. El centro de preocupación es la persona (Hesselbein et alte 1998).

Greg Parston, de la Kennedy School  of Governement de Harvard, en su artículo “Producción de beneficios para la sociedad” utiliza un enfoque con muchos contactos con el sector público. La empresa se preocupaba exclusivamente de la satisfacción de los accionistas a través de la maximización de las utilidades. Esa empresa está cambiando, en primer lugar, ya no puede dejar de lado los intereses de los clientes, en segundo lugar, el éxito se basa en el talento de los empleados, de manera que ya no son simplemente mano de obra. Pero lo que cambia la naturaleza de la empresa es que debe producir beneficios para la sociedad, ni siquiera basta con las declaraciones retóricas o los aportes simbólicos. Ahora la empresa tiene responsabilidades sociales y debe responder a la vez a esas responsabilidades y a las preferencias de los consumidores. Ejemplos de este tipo de empresas son la norteamericana Ben y Jerrys, la francesa Chateau de Lastours, que emplea a discapacitados, e IKEA, empresa sueca, en la cual cada empleado debe considerar que la protección ambiental es su principal objetivo. En el futuro los líderes de las empresas serán líderes sociales y las empresas producirán ganancias y frutos sociales (Parston, 1998).

John R. Seffrin en su artículo “La futura organización voluntaria de salud” enfrenta el problema de los dos sistemas de salud, uno para los pobres y otro para los ricos. El sistema gerencial de salud obliga a descuidar algunos factores que son muy caros. La investigación pierde importancia. La tarea de los voluntarios es diseñar el futuro y prepararse para los cambios. Una de las causas fundamentales de las enfermedades será la pobreza y habrá que atacarla con organizaciones voluntarias de vivienda, educación, alimentación y especialmente factores medioambientales y hasta conductuales de los individuos, ya que la pobreza determina mayor consumo de alcohol y drogas,  etc. Aumentaran los voluntarios de 55 a 65 años que deberán ayudar a los mayores de 70. INTERNET está prestando un apoyo fundamental a la incorporación de voluntarios “on line” en la lucha en contra del cáncer, esto obliga a capacitarse en estas tecnologías.

Las organizaciones voluntarias de salud serán, en el futuro, más dinámicas, tecnológicas, más planificadas estratégicamente y con una misión compartida y serán negocios con ingresos y gastos, pero lo esencial seguirán siendo las personas que hay que movilizar y conmover (Seffrin, 1998).

Beinart sostiene que: “Hace tiempo, servir en la administración pública era el sueño de todo joven que quería transformar el mundo. Pero las cosas han cambiado: Ahora las grandes autoridades gubernamentales se han convertido en funcionarios que siguen el ejemplo de los grupos civiles” (se refiere a Estados Unidos, donde esos grupos son parte del tercer sector.) (Beinart, 2000).

1.6 Las personas del sector público

C. K. Prahalad, considerado “el pensador  sobre estrategia empresaria más influyente en la actualidad” trata el desafío que enfrentan los “managers New Age” en el panorama cambiante de la competencia. Luego de un análisis de los cambios que se han presentado en la competencia empresaria en el mundo, Prahalad sostiene que el directivo New Age deberá tener como mínimo, las siguientes cualidades:
-Tener pensamiento totalizador y capaz de imaginar el futuro.
-Competencia  intercultural (idiomas, historia, religión y arte).
-Capacitación extensa y constante.
-Observar pautas de excelencia en valores y conductas.

Las oportunidades serán para aquellos que están dispuestos a ser actores y pensadores, “mitad yogui y mitad comisario político”. Los que se resistan no conocerán “la emoción de crear el futuro” (Prahalad, 1998).

Si agregamos el apego al cumplimiento del fin de bien público del servicio, éstas deberían ser también las condiciones del servidor público, superando la visión del actual funcionario público que se define por el poder  que dispone y por el sueldo que percibe.

REFERENCIAS

Beinart, Peter, (2000) ¿Valdrá de algo la política?  en TIME 20-02-2000.

Drucker, Peter F, (1998) Hacia la nueva organización, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica

Goleman, Daniel, (1997), La inteligencia emocional, Buenos Aires, Javier Vergara Editor.

Gowlett, John (1996), Civilizaciones antiguas, Madrid, Folio.

Isaacson, Walter (2000), Cambiaron la historia, en TIME N° 52 del 02-01-200.

Marshall, Staphanie Pace, (1998), Creación de comunidades sustentables de
aprendizaje para el siglo XXI, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica.

Parston, Greg,(1998) beneficios para la sociedad en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica.

Prahalad, C. K, (1998), La obra de los managers new age en el panorama cambiante de la competencia, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica,

Prigogine, Ilya (1997), El fin de las certidumbres, Santiago, Editorial Andrés Bello, 5ª Edición.

Ridley, Matt (2000), Una trama intrincada, en TIME del 27-02-2000.

Sakaiya, Taichi (1995), Historia del futuro, la sociedad del conocimiento, Santiago, Editorial Andrés Bello, segunda edición.

Seffrin, John R. (1998) en La futura organización voluntaria de salud, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica.

Smith, Anthony y Tim Kelly (1998) , El Capital humano en la economía digital, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica.

Somerville, Iain y John Edwin Mroz (1998) Aptitudes nuevas para un mundo nuevo, en Frances Hesselbein, Marshall Goldsmith y Richard Beckhard, compiladores, La organización del futuro, Fudación Drucker, Buenos Aires, Granica.

Testa. Mario (1989), Pensamiento estratégico y lógica de programación, Buenos Aires, Organización Panamericana de la Salud.

Toffler, Alvin y Sonia Toffler (1995), La creación de una nueva civilización. La política de la Tercera ola. Barcelona, Plaza y Janes S. A.